¿Lo Hago o No lo Hago, Chiquita?
Cuando decidimos llamar al cliente para hacerle una propuesta comercial, ¡está hecho! Me refiero a que no podemos estar titubeando si lo hacemos o no. “¿Lo hago o no lo hago?”, “¿Le digo o no le digo?”. Eso se lo dejamos para la encantadora Diva argentina
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Usted se ha preparado, mi estimado emprendedor, antes de empezar con sus llamados, conoce su emprendimiento, conoce su producto / servicio, conoce la propuesta que le hará al cliente, conoce el perfil de su cliente; en una palabra: ¡está preparado! Por eso, ¡no dude más! Cuando usted llame al cliente, hágalo convencido de que está acercándole una propuesta que mejorará su vida personal / laboral. Sea usted el primero que compra dicha propuesta.
No hace falta que se disculpe con el cliente, diciendo: “Disculpe que lo moleste… llamo para…”. Las palabras disparan imágenes, crean conversaciones y generan acciones. No sea usted quien cree la molestia con sus primeras palabras. Decir buen día, su nombre, la empresa y por qué se comunica, es suficiente. Claro que habrá clientes que le dirán: ¡no gracias! y otros le cortarán directamente. Así es. Pero eso ya lo sabemos: es parte de las reglas del juego del servicio al cliente y de la venta. Raro sería que nunca nos pasara. ¡Qué más da! Usted ya está preparado para esto porque es un profesional.
Foto: HelenaN.















