“No estoy para nadie”.
Mi cómodo sillón frente a la chimenea (o similar… mi vieja y pequeña estufa está bien).
Ropa anti-oficina.
Mi pesada frazada azul para taparme.
Música para relajarme…
Y disfrutar de un merecido recreo laboral lejos de las obligaciones de un profesional del servicio al cliente.
Foto: Born Under a Bad Song.
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