Como emprendedores, tal vez uno de los mayores desafíos que tengamos, sea aprender a vender y qué más nos gustaría que el cliente nos esperara con una gran expectativa, ¿no es cierto? Mi estimado colega Pablo Carreño me quiere vender ranitas de colores y, él que lo tiene muy claro… ¡lo logró! Si no me cree, vea el siguiente video y luego me cuenta. Por cierto que estos chicos saben muy bien cómo hacer un trabajo de pre-venta .
Trabajar frente a la PC puede resultar bastante cansador. Una de las zonas más afectadas tal vez sean nuestros ojos. Hoy podemos dedicar aunque sólo sean 5′ a tener los ojos bien cerrados para renovarlos.
Nada raro ni extraordinario, mi estimado emprendedor. Desconéctese por unos minutos, aléjese de la computadora y cierre los ojos. También puede solicitar a su médico especialista que le recete algunas gotitas refrescantes o, si fuese necesario, lentes para ayudarlo a descansar la vista.
Lo importante es que usted y yo nos tomemos un descanso lejos de la PC y juguemos a que estamos en un plácido sueño de cinco minutos .
A veces para salir de una situación que demanda mucha atención, necesitamos involucrarnos en otra que nos demande la suficiente atención como para sacar nuestros pensamientos de la situación anterior. Nada mejor que un juego como las palabras cruzadas. Después de una jornada agitada con los clientes, no está para palabras cruzadas, ¿verdad?
La idea, como siempre, es que usted se distienda, pueda cortar con el trabajo duro del servicio al cliente. No se trata de completar exhaustivamente el crucigrama, buscar en diccionarios y recurrir a enciclopedias. La propuesta es empezar a hacerlo, hacerlo casi al azar, no respetar horizontales y verticales, ir “jugando” con esas palabras que vaya descubriendo. ¿Empezamos?
Viernes para hacer un recreo laboral. Hoy la propuesta es tomar lápiz y papel para escribir algunas ideas sobre cosas pendientes que a usted le gustaría hacer en los próximos días. A veces, nuestras obligaciones laborales y domésticas nos hacen olvidar de que también merecemos un momento de ocio y rélax.
Lo que escriba pasará exclusivamente para usted. No piense en lo querrá la familia, su novio, sus hijos, sus padres, etc. Piense en lo que usted está postergando y que le brinda mucho placer. ¿Será una salida con amigos? ¿Una salida con usted mismo? ¿Un paseo en bicicleta? ¿Una visita a un museo? ¿Iniciar un curso de fotografía? ¿Una escapada a una casa de campo? ¿Empezar a escribir un libro? Lo que sea pero que le permita hacer un corte con su trabajo y dedicarse a usted.
Hoy viernes, tómese cinco minutos para su lectura favorita. Quizá ha comprado un libro que siempre lo espera en su mesita de luz. O ése que siempre tiene a mano porque le place releer unos minutos antes de irse a dormir. O ése que teme empezar a leer porque lo atrapará y no lo dejará descansar hasta que lo termine.
Quizás… se trate de un libro que todavía no compró, pero ya lo ha elegido en una librería camino de regreso a casa. Usted elija el título, mi sugerencia: todo menos que hable de negocios, empresas o… servicio al cliente. La idea es que usted se relaje y disfrute de, por lo menos, cinco minutos de buena lectura .
Los viernes serán nuestros días ideales para escribir esta serie de 5 minutos para descansar, recobrar fuerzas, distendernos, recargar “pilas” y seguir trabajando en el servicio al cliente.
¿Hoy ha sido un día agotador atendiendo a los clientes? Nada mejor que regresar a casa, ponernos ropa cómoda y realizar una caminata al aire libre.
Tal vez no sean de su estilo las maratones (tampoco el mío), sin embargo, le aseguro que una salida o paseo, de algunos minutos en contacto con la naturaleza, lo renovarán.
“No estoy para nadie”.
Mi cómodo sillón frente a la chimenea (o similar… mi vieja y pequeña estufa está bien).
Ropa anti-oficina.
Mi pesada frazada azul para taparme. Música para relajarme…
Y disfrutar de un merecido recreo laboral lejos de las obligaciones de un profesional del servicio al cliente.