Mmm… La Verdad, No Sé Cuál Llevar
En (Atención Personal) por Paola Diaz el 23-09-2009
Y sí, a veces, como clientes se nos hace difícil elegir. Cuando hay varias opciones y todas nos parecen atractivas, la duda surge y necesitamos tomarnos el tiempo para evaluar cuál es la mejor, la que más nos gusta.
Nosotros como responsables del servicio al cliente, debemos estar atentos a este “S.O.S” del cliente. ¿Por qué? Veamos:
1) El cliente necesita tener toda la información para elegir. Una forma de ayudar en la elección es ofrecer la información disponible. No me refiero a apabullar al cliente con miles de datos, sino a brindar la información que él necesite.
2) El cliente necesita “ser preguntado”. Bueno, quedó rara la frase pero me gusta
. Sí, ser preguntado, o bien que usted le formule preguntas para orientarlo en su elección. La única forma de brindar la información adecuada es yendo a la fuente: a su cliente. ¡Pregunte! Porque su pregunta no le molestará al cliente ya que le ayudará a ganar tiempo y ¡decidirse!
3) El cliente necesita SU tiempo. El “SU” se refiere al suyo, mi estimado lector. Nosotros como responsables de la atención, tal vez manejemos otros tiempos, ¿verdad? Sin embargo, lo mejor que podemos hacer para hacer sentir bien a un cliente es darle tiempo. Apurarle es una falta de respeto y totalmente contraproducente. ¿O acaso a usted le resulta cómodo reflexionar a contra reloj?
4) El cliente necesita que usted sea activo. Está muy bien darle el tiempo que necesita pero debemos ser nosotros quienes tomemos la iniciativa de promoverlo. Quedarnos pasivos frente al cliente sin decir una palabra es dejarlo solo junto a su indecisión. Además demasiado silencio de nuestra parte denota falta de interés.
Entre variedad de modelos, estilos, colores, diseños, se debate el cliente más de una oportunidad. Le agrada llegar a nuestro negocio, es más, ya tiene en mente qué llevará… sólo le hace falta un guía experto para elegir lo mejor para él. Aquí empieza su trabajo y el mío.
Foto: Flickr.


Los “debería” siempre resultan demasiado incómodos para quien los recibe. Aún cuando se tratara de mamá explicándonos el detalle más valioso de la vida. ¿Recuerda aquellos “debería? Claro que luego -es probable- que se los hayamos agradecido pero en esos momentos, eran de lo más antipáticos. Pues de modo similar algunos clientes muchas veces se sienten hijos de “madres debería”
Nada disfruta más nuestra
Hace unos días le presentaba a
Parece que esta pregunta no sólo la hacía dudar a mi estimada conocida de
Una conocida me dice: “Paola, todo eso de servicio al cliente no tiene nada que ver con mi negocio: ¡una peluquería!”, casi horrorizada. Creo que el servicio al cliente, como lo comenté otras veces, no es un tema exclusivo de las grandes empresas. ¡Nop! El servicio al cliente también es para pequeñas y medianas, emprendedores y profesionales independientes.
Varios lectores me escriben preguntándome cómo podrían tener las ideas del blog en un solo lugar. Los invito a todos quienes han consultado y también a los nuevos lectores ha descargar dos informes de la sección 

















