Cuando el cliente se siente bien atendido, satisfecho con el producto / servicio, se transforma en una excelente fuente de futuros negocios:
- Él volverá para la próxima compra. ¿Por qué no lo haría, verdad? Ya conoce la empresa, cómo se maneja, sus vendedores (a usted), y se ha sentido cómodo, conforme, satisfecho. ¡Debe volver!
- Estará abierto a escuchar nuevas propuestas de la misma empresa. Ya conoció un producto / servicio. De ahora en más, es muy probable, que el cliente proyecte esta imagen a los nuevos productos de la empresa.
- Recomendará el producto a sus conocidos. Si vivió una buena experiencia de compra, también es probable que el cliente le comente a su círculo de amistades y conocidos. Claro que en el caso opuesto, que no hubiese vivido una buena experiencia, seguramente le contará a más.
- Incluso estará dispuesto a pagar más. El cliente sabe que un buen servicio, una buena experiencia de compra, vale pagar una diferencia de mercado.
El cliente satisfecho es un cliente fiel. Da frutos.